Carlos Fenoll, por Palmeral 2012

domingo, 18 de marzo de 2012

Carta del escritor Hilarión Lillo a la Concejala da Cultura pidiendo una calle para Carlos Fenoll

Copia de la carta que me acabamos de reciir del escritor oriolano Hilarión Lillo Roche dirigida a la señora Ana Mas, Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Orihuela, donde en resumen pide que el Ayuntamiento de Orihuela le ponga el nombre del poeta CARLOS FENOLL a una calle de Orihuela.


........................TEXTO..............
Estimada Concejal de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Orihuela, Sra. Ana Mas Sanfélix:

Ante todo me identifico. Mi nombre es Hilarión Lillo Roche, soy oriolano residente de momento en Buenos Aires. Salí de Orihuela em Noviembre de 1961 y estoy jubilado como Director Financiero de la multinacional de alimentos Nestlé en Argentina.

He escrito una trilogía oriolana. Son tres libros titulados: "TE ESPERO EN ORIHUELA, VIDA MÍA", "ORIHUELA Y SUS HOJAS AL VIENTO" Y "DE ORIHUELA A BUENOS AIRES CON ÁNGELES Y DEMONIOS." (El primero y el tercero los tiene en venta la librería Estruch en la calle Mayor. El segundo está agotado y ni siquiera a mí me queda alguno).

Con esta misma fecha le RUEGO a mi amigo y administrador de mis libros Joaquín Gálvez Vaíllo, que le haga entrega a usted, como obsequio, de dos libros del primer título y dos del tercero. Lamento no estar en Orihuela para firmárselos. Los teléfonos de mi amigo Joaquín son (¡?). Le he pedido a mi amigo Joaquín que la visite a usted personalmente y le entregue los libros.

El motivo de escribirle a usted es que me he enterado por mi amigo Ramón Palmeral, que reside en Alicante y está preparando una biografía del poeta oriolano Carlos Fenoll, que usted tiene proyectado celebrar una semana cultural en Orihuela. Como es natural supongo que en dicha semana se hablará mucho de nuestro poeta universal Miguel Hernández. En este caso tendrán que referirse también a su maestro Carlos Fenoll, un excelente poeta(el poeta panadero) que junto a Ramón Sijé (Marín), fueron quienes le enseñaron a Miguel a manejarse bien gramaticalmente.Digo que le enseñaro la gramática, no a ser poeta porque eso no se enseña sino que se lleva en la sangre, se nace poeta primero y después se hace.

Yo fuí muy amigo de Efrén Fenoll, el hermano de Carlos que dejó la panadería de la calle Arriba y se fue a Barcelona. Y conozco mucho, a través de Efrén, de la muy interesante obra que escribió Carlos Fenoll. Sé también, por boca de Efrén, que a pesar de la gran amistad que existía entre Carlos Fenoll y Ramón Sijé, tuvieron relaciones un tanto ríspidas porque Sijé, ultracatólico y fanático falangista joseantoniano, pretendía inculcarle esas ideas a Miguel y que éste las incorporase a su poesía . Carlos Fenoll en cambio hacía mucha fuerza para que Miguel encontrase su propia voz que no eran los rebuscados versos gongorinos de PerIto en Lunas sino la voz fuerte y poderosa de EL RAYO QUE NO CESA.

No me atrevo a decir que Miguel le debía mucho a la formación recibida de su maestro Carlos Fenoll pues el genio de Miguel habría encontrado finalmente su camino sin ayudas, pero sí afirmo con seguridad, que habría tardado más tiempo en llegar a ser el enorme poeta universal que fue Miguel. Y resulta que tenemos completamente olvidado al póeta Carlos Fenoll porque la gran luz de Miguel ha impedido ver otras luces como la de Carlos, mas modesta pero muy digna.

En Orihuela hay calles con el nombre de personajes que poco y nada hicieron por nuestra querida ciudad. He escrito a la Fundación Miguel Hernández para que soliciten al Excmo. Ayuntamiento que le pongan el nombre de POETA CARLOS FENOLL,a una calle de Orihuela, aunque sea una pequeña calle humilde. No podemos dejar en el olvido total al que fue el gran maestro de Miguel Hernández y lo sacó de las intenciones de Ramón Sijé y del Obispo Almarcha que intentaron hacerlo un poeta de estilo clerical. Para eso ya están San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Sor Inés, Santa Teresa, etc. etc.

A MIGUEL HERNANDEZ, NUESTRO POETA CON MAYÚSCULAS, con todo el respeto que le debemos a los poetas de la Iglesia, no le va ese estilo. Miguel es una poeta desgarrado por la pena, un poeta apenado por los niños yunteros, por los olivareros de Jaén y por él mismo. Así también Carlos Fenoll, salvando las distancias, es otro poeta a la manera trágica de Unamuno.

Conozco algunas cosas escritas por usted, publicadas en Teleorihuela, que me han gustado mucho. La felicito por ello y ya era hora que tuviéramos una Concejal de Cultura que tuviera cultura. Y le ruego tenga en cuenta, si puede, mi ´humilde petición de que le sea otorgado el nombre de una calle de Orihuela al POETA CARLOS FENOLL. Si tiene una calle el cantor popular Baldó, con todo merecimiento, ¿Cómo no la va a tener un gran poeta como el genial panadero de la calle Arriba.?

Esperando que pueda usted tener en cuenta mi humilde petición, aprovecho la oportunidad para saludarla atentamente.
FIRMADO: HILARION LILLO ROCHE

Salvad este edificio, la casa natal del poeta Carlos Fenoll





Vista aérea de la calle San Juan de Orihuela (hoy Antonio Piniés)


Casa natal del poeta Carlos Fenoll, junto al Convento de San Juan de la Penintencia en Orihuela. Los vecinos la recuerdan que estuvo una panadería (la de Antonio, el padre de Carlos). Si el Ayuntamiento o la Generalitat Valenciana compraran esta casa que tienen 410 metrso cuadrados, se podría rehabilitar para un Centro Cultural, o de Interpretación de Pan o Escuela de Gastronomía. Conserva sillerías en un lateral, debería entrar en el catálogo de edificios históricos y protegidos. En la acera de enfrente está la casa natal de Miguel Hernández, cuyas dos casas supondrá en el futuro un conjunto de interés para la ciudad.
Hay que consultar en Castastro y el Registro de la Propiedad. Nunca debería convertir en un solar.

martes, 13 de marzo de 2012

La octava real XXII, está inspirado en el horno de los Efrén



(Carta mecanografiada por Carlos Fenoll, dirigia a Maria de Gracia Ifach. Archivo de Ramón Pérez Álvares y envida por Eutimio Martín, nuestro agradecimiento)

Texto:
Auque púgil combato como trigo [XXII]

¿Rcuerdas este primer verso do una octava de PERITO EN LUNAS? Pues en el obrador de la tahon se originó, cuando sus humorísticas experiencias en las artes blancas. Si llegaba y me cogía con las manos en la masa su primer y decidido gesto arremangarse las mangas de la camisa hasta los codos y emprenderla en seguida con un trozo de pasta que yo le preparaba para que él le diese la forma que se antojara, en una ocasión hizo una original especie [...] regresaba de Madrid v venía a casa -antes de la guerra- lo primero que hacia era averiguar si su trencita seguía viva, y le a lograba mucho volverla a ver, como en una fiel espera, ya arrugadita y cana por el tiempo y el polvo ile la harina.

Es demasiado para una carra todo lo que te podría contar. Por eso me limito a responderte sólo un poco ampliamente a cuanto me pregunta. Tu prisa en acabar el libro -entregarlo para fines de octubre- y mi involuntario rechazo en contestarte presionan ahora rm animo y me apremian n enviarte cuanto ancos esta caita velozmente escrita y un afectuoso abrazo.

Hasta siempre en la poesía \ en la vida.

Carlos. Sin firmar


.......................


Contó Carlos a María de Gracia Ifach en una carta del 23 de septiembre de 1971, que Miguel cuando iba al horno le gustaba aplanar la masa para hacerse él mismo las tortas de aceite o hacer trencitas.

OCTAVA XXII
Aunque púgil combato, domo trigo:
ya cisne de agua en rolde, a navajazos,
yo que sostengo estíos con mis brazos,
si su blancura enarco, en oro espigo.
De un seguro naufragio, negro digo,
lo librarán mis largos aletazos
de remador, por la que no se apaga
boca y torna las eras que se traga.



En el 2005 advertí esta posibilidad y le dediqué este dibujo a Carlos y a Efrén en mi libro "Simbología secreta de Perito en lunas". Ramón Fernández Palmeral.

lunes, 12 de marzo de 2012

Como un barón de Müchausen cualquiera, por Pérez Álvarez


Por Ramón Perez Álvarez

La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.
Machado

AL periodista Luis Miravalies,
en el "Pinar de la Rubia" de Valladolid.

Estimado periodista: por la verdad me matan.

A V. le ha engañado miserablemente Efrén Fenoll Felices.
¿A qué años se refiere esa tertulia que él dice que existió? ¿A los años treinta? Esos componentes que él dice que asistían a esa tertulia, ¿no estaban esos años en el servicio militar? Si es así, no estaban por tanto en Orihuela y esa tertulia es una elucubración mental, generada por las mentes calenturientas de Molina, Efrén, al alimón, y a su mayor gloria.

No existió esa tertulia. Jesús estaba por Barcelona, una vez cumplido el servicio militar. Precisamente tengo sobre ello una anécdota que Jesús recordará, ocurrida en la Notaría del notario y novelista López del Hoyo, con el oficial mayor de dicha Notaría, don Daniel Seco. Justino Marín fue a la tahona acompañado por mí y por Jesús en marzo-abril de 1936; ni Paco de Díe ni Adolfo Lizón estuvieron jamás en la tahona y me sobran razones para negarlo; al menos, antes ele la Guerra Civil. Nos queda el Fefo.

Provocado por una carta abierta mía, publicada en Canfali Vega Baja, Jesús contes¬tó negando la existencia, en la que calificaba a Manuel Molina de "batracio". Posteriormente, incitados por José A. Sáez Fernández, de la revista Batarro, de Huercal- Overa/Albox, tanto Josefina Fenoll como Jesús Poveda negaron tajantemente, la existencia de dicha tertulia. Consúltese ambas publicacio
¬nes. Yo la niego, tajantemente, también.
Desde mi intervención en los datos biográficos sobre Miguel, esa tertulia ha quedado desautorizada y aceptado esto por todos los investigadores. Efrén se había quedado sólo con nuestros recuerdos. Se sintió, lastimosamente, protagonista. Jesús estaba en el exilio exterior; Alfredo Serna, en el exilio interior, escondido; Miguel y yo en las cárceles franquistas, ambos condenados a muerte; Justino en un estado psíquico lamentable. Nos queda Carlos, de quien más vale no hablar.
Sus problemas tenían como origen la herencia de la madre de la cual Efrén puede contar mucho.

Dice Efrén, y cito textualmente:
"La tertulia llegó a publicar a imprenta escasos números de una modesta hoja poética que titularon Silbo de poesías, a propuesta de Miguel, experta en toda clase de silbos, incluso para llamar a los pájaros. Con la mayor osadía, propia de la juventud, solicitamos colaboración hasta de Vicente Aleixandre, alegando que sólo disponían de ilusión, y el futuro premio Nobel, siempre tan complaciente con los poetas jóvenes les respondió con un poema que publicaron, encabezado con el título ¿Y no es nadie la ilusión?"

No se pueden decir más mentiras en menos espacio. El poema de Aleixandre me fue remitido a mí, sin petición previa, por intercesión de Miguel. Vino dirigido a mí como Secretario de la revista -véase la biografía sobre Miguel de Jesús-; de la revista se publicaron dos números y se denominó Silbo, sin más añadidos. El lema no lo sugirió Miguel, sino Carlos, gran juanramoniano.
El lema, como se puede ver por la reproducción de la portada del número 1, "¿Y NO ES NADIE LA ILUSIÓN?", es de Juan Ramón Jiménez. Ya Efrén, durante la celebración del homenaje a Miguel en Alicante, desbarró sobre esto, lo que provocó una carta al Director mía, rectificándolo.

Era un caso raro de amnesia, Efrén me ignora. Cuando el profesor Eutimio Martín le visitó en Valladolid para hablar de Miguel, por expresa indicación mía, le preguntó por la tertulia, diciéndole que yo negaba su existencia, Efrén le contestó que yo lo negaba porque yo no había pertenecido a ella. Fue un acto de cobarde mentira.
Efrén en aquellos años era un muchacho espabilado, como buen Fenoll, pero… El no debe olvidar la amistad que nos unió y mi sacrificio asistiendo a una clase de Cultura General en la Academia de don Ramón Carrillo, en la calle Capuchinos. La cultura que hoy debe poseer se la debe a su contacto con la Compañía de Jesús, humillante relación, para quien como Efrén no se había distinguido por sus creencias religiosas.
No cita sin embargo, a pesar de su importancia -seguramente para no tener que citarme-, una visita común, recién salido de la cárcel, a la casa de los padres de Miguel donde estaban Josefina y Elvira, para arreglar sus papeles, que metimos en sobres y entre los cuales están El torero más valiente y la prosa "Calisto" (TAI tragedia de Calisto) hacia los que orienté posteriormente a Agustín Sánchez Vidal, que los publicó. Lo más importante de ese nuestro acceso a aquellos papeles, fue encontrar entre ellos el carné del Partido Comunista de España de Miguel, que entregué a su viuda y que ésta perdió o destruyó de manera infame.
Hay otras "perlas" en su escudo. Por ejemplo:
-El "balastro" de las vías no son los cheroles. Los cheroles son los cantos rodados.
-Cuando dice que "el granadino que iba hasta Alicante pasando por Cartagena". Valiente lección de geografía.
O cuando dice que:
-"Su madre, la tía Elvira, como la llamábamos en la calle de Arriba". La madre de Miguel se llamaba Concepción y le decíamos la "Señora Concheta".
En cuanto al visionado de la película de Norma Shearer, extremo que también contó a Eutimio Martín, yo doy otra versión.
Aquella tarde, fuimos a Hurchillo, a la finca de doña Benilde Linares, llamada "Villazar", donde provistos de una tarjeta de don Fulgencio Ros, el casero nos cogió una cofa de naranjas. Efrén y yo nos comimos 3 ó 4. Miguel se comería 20, 30 ó 40.
Al regreso, merendamos en la taberna de "Facorrate", la célebre ensalada de lirio, a petición de Miguel, que no pudo con ella. Esta anécdota también la utilizó Mohna como propia.
Después nos fuimos a la entrada general del Salón Novedades, donde la entrada nos costó 10 ó 15 céntimos, teniendo como asiento una bancada corrida infame, la película era '"Las vírgenes de Whimpole Street", protagonizada por Charles Lughton, Norma Shearer y Frederich March. Era la vida del matrimonio de Robert Browning y Elisabeth Barret.

Lo del café de "España", sería otro día. O es otro inven¬to de Efrén.
El reloj montes de que habla Efrén, no se ubicaba en la Sierra de Callosa, muy distante para servir de orientación, sino en la de Orihuela. Es la del poema "Reloj rústico", el primer poema de Miguel publicado por Giménez Caballero en su La Gaceta Literaria, durante el primer viaje de Miguel a Madrid en 1931.
La noche de julio de 1936 en que Miguel, en la terraza de la tahona, leyó un acto de El labrador de más aire, fue en plena Guerra Civil ya. Y el velón de cuatro luces que Miguel llevó no se lo trajo (le Toledo: se lo había regalado mi madre aquella mañana.
En cuanto al silencio de la familia Fenoll a la muerte de Miguel no tiene explicación. No sé si estaría aún Josefina en Orihuela. Lo hubiera sentido y expresado. Carlos estaba descentrado. ¿Qué hizo Efrén? Callar. En Orihuela se celebró un homenaje en el "ciprés máximo", en definición de Sijé. Asistieron Justino, Carlos, Antonio García-Molina... No Efrén.
La única verdad que contienen esos artículos hagiográficos de Efrén es la frase de Miguel: "Efrén, ese chico negro que rima con tren". Pero no es para que lo repita tan constan¬temente.
Y le recomiendo que se trate de esa amnesia, tan aguda e interesada.


NOTA
(Publicado en La Lucerna, de Orihuela, año V, nº 33, febrero 1995,pp.33-34)


LA MENTIRAS DE RAMÓN PÉREZ ÁLVAREZ.
Para algunos hernadianos Ramón Pérez Álvarez es como la Biblia, sin embargo, en sus escritos también cometió multitud de errores. Por ejemplo, nos ha equivocado con el dibujo de Miguel Hernández muerto que es de Eusebio de Oca, y no de José María Torregrosa (un abogado de San Juan). Nos ha equivocado con lo de que sacaron el cadáver a hombros una serie de presos amigos y paisanos, para entregarlo a la empresa de pomas fúnebres cuando no es cierto, la dirección no los hubiera autorizado. Murió a la 5.30 horas y salió del Reformatorio a las 18.30 horas. Dice que tenía dos condenas a muerte, cuando tampoco es cierto. Abad Miró ya no estaba preso cuando murió Miguel. Ninguna banda tocó ma marcha fúnebre de Chopin porque no había banda en el Reformatorio solo un cornetín de llamadas: diana, fagina y silencio.
Leer "Las dos muertes de Miguel Hernández" de Santos Escarabajal y Miguel Ángel Nepomuceno, Premio de periodismo Miguel Hernández 2012

sábado, 10 de marzo de 2012

Podría ser que el legado de Miguel en poder de Carlos se lo dejó en depósito a Efrén

NADIE HA PODIDO PROBAR QUE TODO LO QUE TENÍA Carlos Fenoll sobre Miguel Hernández fue destruído.Yo era íntimo amigo de Efrén Fenoll pues la panadería de Efrén, de la calle Arriba, suministraba todo el pan diario para los 300 niños que teníamos en el Patronato de San José Obrero del cual era yo el gerente administrativo y el jesuita Padre Naves el director. Cuando Carlos Fenoll se fue a Barcelona le dejo toda su biblioteca y efectos de Miguel a su hermano Efren como deposito en custodia.CARLOS TEMIA PERDERLO TODO SI NO LE IBA BIEN EN BARCELONA. Y nunca Efrén me dijo que lo de Miguel fue todo destruido.¿Por que razon iba a destruirlo? Yo le compré a Efrén parte de su biblioteca cuando se fue a vivir a Valladolid pero sobre lo que Carlos le dejó nunca le pude sacar ni una palabra. SIN EMBARGO ESTOY SEGURO QUE LO TENIA EFREN CUSTODIANDOLO COMO UN TESORO SECRETO. Ahora Efrén esta muerto y la unica manera de saber algo sobre lo que dejo sobre Miguel seria hacer una gestion personal de investigacion con la familia que Efren ha dejado.Y valdria la pena hacerlo. Es todo lo que puedo decir que ya se que no es mucho, pero ya es bastante el creer con firmeza que lo de Carlos Fenoll no ha sido destruido.La unica informacion que pude sonsacarle a Efren es que se negaria por siempre a entregar algo a Orihuela si no se mejoraba la seguridad de la custodia de las cosas que Orihuela tenía sobre Miguel.
Y si hemos de seguir escribiendo sobre este tema, le agradeceria que usted se identificase con nombre y apellidos como hago yo. Un cordial saludo. (repuesta a un internauta) HILARION LILLO ROCHE

Para tí Josefina

Tan natural y misteriosamente
como el mar sabe a llanto y aventura,
la dulce inmensidad de tu hermosura
tiene el perfume del amor valiente.

Flecha impulsada al Nuevo Continente,
en él tu amor de acero y de ternura
dio en su cálido centro, y su más pura
y hermosa vibración cuajó en simiente.

Ya son tuyas las penas y las flores
de esa raza tan brava y exquisita
que habla con miel y lucha frente afrente.

Le has pagado y le pagas sus amores
con tu sol maternal y la infinita
gratitud de tu amor, fiel y valiente.

Soneto de Carlos Fenoll a su hermana en carta desde Barcelona e fecha 8 de abril 1953, cuando ésta se encontraba exiliada en México.

Visita al Archivo del poeta y escritor Manuel Molina


Videospalmeral (Alicante)

Manuel Molina Rodriguez nació en Orihuela el 17 de octubre de 1917, fallecio en 1990. Biógrafo de Carlos Fenoll. Director de varias revistas de poesía e impulso de poetas como Carlos Fenoll, Carlos Sahagún. Uno de los primeros en hablar de Miguel Hernández, amigo del poeta oriolano, y de Vicente Ramos, Francisco García Sempere, Gaspar Peral Baeza, Vicnte Mojica, Rafael Azuar, Vicente Aleixande, Rafael Alberti Santiago Moreno; de los pintores Castón Castelló, Perezgil, Pizarro, Antonio Cía, Manolo Santana, José Guitiérrez Carbonell, Remigio Soler...

Gracias a la autorización de Maruja Varó, viuda de Manuel Molina, el 9 de marzo 2012.

viernes, 9 de marzo de 2012

Los Fenoll homenajearon a F. García Lorca


Poveda escribe en la página 93 de su libro de 1975.
"Carlos y yo organizamos en el pueblo [Orihuela] un modesto homenaje a este inmenso poeta amigo nuestro, y sé llevó a cabo en el Teatro Circo de aquella localidad. Carlos recitó un poema suyo [hoy desparecido]; yo leí unas cuartillas mías y un jovencito de unos once años (Alfredo Santos), recitó un romance que había hecho para la ocasión mi novia, Josefina Fenoll. He aquí una muestra":

Poema al asesinato de Federico García Lorca

"García Lorca, García Larca!
¡Qué pena me da pensarlo!
Por el mes de agosto era
cuando a li te fusilaron. . .

Fue en Granada, tu Granada,
la tierra que amaste tanto.
En Granada fue tu crimen,
donde a ti te fusilaron!
Se lo llevaron de noche
y vilmente lo mataron.

¿ 1936?


ELEGÍA
Al poeta Federico García Lorca

Me basta con tu sangre con tu aliento:
para llorar me basta tu memoria
o el leve roce que le das al viento.

Quiero llorarte a solas en tu historia;
catando el pulso que la muerte tiene
quisiera ver el sitio de tu gloria.

El rocío en la sangre se detiene,
¡se detiene hoy el plomo en tanta muerte.
que ya sobre tu canto se mantiene

o en el puño cerrado de esta suerte. . .
Para llorar me basta con tu risa,
con recordarte a ti como al más fuerte

pulsador de guitarras y de brisa,
porque el aire más fino de mi tierra
brotaba de tu lengua y tu camisa.

Tu crimen se enarbola en esta guerra
sacudiendo puñados de elegía
y al nombrarte la boca se nos cierra.

Sacudes los puñados cada día
del zumo que germinan los manzanos
y forman un aljibe en tu poesía.

Te llevan en la palma de las manos,
arrancando raíces de jazmines,
te llevan a soñar con los gitanos.

¿Por qué sobre tu muerte hay tantos fines,
tantos ojos cegando corazones,
tantas sombras de simas y de crines?

Te llevamos en uñas de bordones,
como la enredadera de una fuente,
te llevamos al pie de los balcones.

¡Ay Federico, ay, gran poeta ausente
elevado a la sombra de la nada!:
¿dónde mi corazón, dónde mi gente,

dónde la ausencia que haces a Granada,
poeta joven de un llorado sino,
pueden ver a la novia enamorada?

¿Dónde, dime, al poeta? ¿Y qué destino
ha de tener el hombre tan presente
que ¡lora entre las aguas y entre el vino?

¡Te lloraré en la sombra, tristemente!

Jesús Poveda Mellado, entre 1936-37
(Publicado en "Sobre la misma tierra" 1940)

Aunque los rumores corrían ya, desde días atrás, por las calles y cafés de Madrid, la noticia no sería publicada sino hasta el 18 de septiembre, un mes después, en El Heraldo de Madrid:
Todavía nos resistimos a creerlo –escribe L. Gil Belmonte– ¡Es tan monstruoso el crimen! Quisiéramos que en esta ocasión el compañero que da la noticia esté equivocado. Mucho sabemos de la barbarie, la crueldad, la sanguinaria traición de
los facciosos y por eso sentimos el dolor inmenso de que el gran poeta universal Federico García Lorca haya podido caer en manos de los traidores.

"A un amigo en desgracia" o "A la madre de Manuel Molina" septiembre1959

He de dejar, amigo, mi faena
de obstinado callar, interrumpida:
mi voz se me hace urgente, sacudida
por el cósmico embate de tu pena.

Qué madre, qué humildad de hierbabuena,
de aguja en los demás siempre perdida
han devuelto las manos de la vida
a su origen de paz, sueño de arena.

Uno encuentra en su casa, en su rincón
muchos años quizás inexplorado,
algo que amó, cualquier sencilla cosa.

Con igual triste y dulce, lenta emoción
miro, y entre lo hermoso del pasado,
vuelvo a ver su sonrisa cariñosa.


Carlos Fenoll ("Información», Crónica de las Artes, 1959) y en "Canto encadenado", Manuel Molina, IES, 1978, p.54




(Manuscrito del soneto en el Archivo de Manuel Molina)

El original de un soneto manuscrito por Carlos se titula "A poeta Manuel Molina", fechado en septiembre de 1959, si leemos el contentido está dedicado a la madre de Molina. En cambio, el otro título "A un amigo en desgracia" debe referirse a la desgracia que sufre Molina por la muerte de la madre, no encuentro otra explicación en el verso "sueño de arena" y en la frase "que me ha inspirado su hermoso recuerdo". Por carta de esa fecha, el título correcto sería "A la madre de Manuel Molina", como indica el asterisco del texto.


Carta a Manuel Molina de 6 de septiembre de 1959

«Como habrás visto, te envío un soneto que me ha inspirado su hermoso recuerdo (*) y que he ido elaborando completamente de memoria, sin escribir, durante el trabajo. Es la primera vez que produzco algo de esta manera, y tal experiencia me da una vez más la prueba de que sólo poseído de un verdadero y fuerte sentimiento soy capaz de reaccionar de mi apatía mental; capaz de crear, incluso sin papel y sin tinta. En una ocasión en que le hablaba a Miguel de mi terrible desgana creadora —en el sentido de crear en frío— me cogió impulsivamente una mano y, con los ojos chispeantes, serio, casi solemne, me dijo: «Carlos. tu mejor poesía está en tu corazón;escribir es lo de menos». El adivinó, pues así ha sido: sigo siendo absolutamente refractario a escribir porque sí, como por oficio, y sólo respondo a lo que llama emotivamente en mí.
Tu soneto es amargo, amargo. Pero desde las Escrituras ya nos advirtieron que es inútil pegar contra el aguijón, y el fariseísmo de la vida española de hoy es eso: un aguijón. Claro que admito la necesidad higiénica del desahogo, aunque el hacerlo por medio de un magnífico soneto me parece demasiado digno de tal basura social. Basta el desprecio.»

(*) "A la madre de Manuel Molina".


Nota.-
Manuscrito del soneto en el Archivo de Manuel Molina.