Carlos Fenoll, por Palmeral 2012

lunes, 23 de abril de 2012

Una visita el Centro de Estudios e Investigación Vicente Ramos de Guardamar del Segura



(Otilia Maciá, y Palmeral, delante del cuadro que Fernando Soria le dedicó a Vicente Ramos, eran grandes amigos)

(Óleo de Vicente por F.N Lillo)


La mañana del 23 de abril, Día del libro, la pase en el Centro de Estudios e Investigación Vicente Ramos de Guardamar del Segura (Alicante), con la directora del dicho centro Otilia Maciá. En este inmenso archivo se cuentran varias publicaciones de Carlos Fenoll. en cuyos origiales estamos interesados. La colaboración de Otilia ha sido fundamental para completar la sección de poesías perdidas de Carlos Fenoll.

Hice donación de una caricatura de Vicente Ramos y varios copias de articulos y cartas.
El Archivo de Vicente Ramos Pérez, es visita obligada para todos aquellos investigadores de la Historia de Alicante, sobre todo la del siglo XIX y XX

domingo, 22 de abril de 2012

Hemos pasado de las 5.000 visitas



En unos tres meses hemos sobrepasado las 5.000 visistas a esta página, lo cual demuestras el interés del público por este gran poeta Carlos Fenoll (1912-1972), que era desconocido, y que gracias a esta página dedicada a su centenario ha vuelto a ver la luz, a renacer a la literatura para situarse entre los más grandes en lengua castellana.

La estadística que mostramos es de la semana pasada, después de España nuestro más asiduos visitantes son de los Estados Unidos, México, Argentina, Rusia, Chile...

Un poeta, que entre sus muchas creaciones, a pesar de ser republicano, compuso poemas religiosos de gran misticismo interior, que llega a América con una población de mayoría católica. Sin embargo, estos poemas, en un mundo confundido entre laicos, ateos, y de otras religiones o sectas simpre son válidos por el poder de observación, sentimiento y del misterio de la poesía de llegar al alma de los hombres y mujeres.

LECTORES
Tenemos lectores de casi todos los Institutos Cervantes del mundo, en especial hemos obervado el cremiento que hemos tenido en Moscú, en Estados Unidos, en Corea del Sur, Lituanai, y algunos en Brasil. Ninguna estrada tenemos desde Portugal, Italia, Gran Bretaña. En Londres tenemos in Instito Cervantes.
En Roma hjya un Instituto Cerevantes, pero se ve que aún no nos han localizado, en cambio sí en Alemania, Francia y Lituania. Sin noticias de Londres.
El Instituo Cervantes de Manila (Filipinas) se llama Miguel Hernández.

Siglo de Oro
Literatura Española
El Quijote
Premio Cervantes

sábado, 21 de abril de 2012

Comentarios a la biografía de Carlos Fenoll, por Hilarión Lillo Roche

Estimado Ramón: Acabo de terminar de leer tu interesante y excelente biografía de Carlos Fenoll. No la leí antes porque estuve ocupado en otra cosa. Ahora la he tomado y me la he devorado en un par de horas. No me gusta ser pelota. Así que lo dejamos ahí, en interesante y excelente. El espíritu de Carlos, allí donde esté, habrá llorado y habrá sonreído leyéndote (leyéndose). La vida del poeta-panadero, es una gran tragedia. Es la vida de un hombre torturado por sus fantasmas, desesperado, atormentado, un hombre que se fue desmoronando como un viejo muro, empapado en vino barato. Veo que te has tomado bastante tiempo en un trabajo de minuciosa y rigurosa investigación. Espero que Orihuela te lo reconozca de alguna manera. Has hecho una gran tarea para que Orihuela (y yo mismo) conozcamos muchos detalles de su vida que se desconocían. He disfrutado leyendo nombres y lugares muy conocidos, olfateando los olores de Orihuela, a veces con aroma de la flor de los naranjos y otras veces, no pocas, con olor a mierda. Porque así es Orihuela, aromas de naranjos en flor cuando los oriolanos demuestran el amor por nuestros poetas y nauseabundo y asqueroso olor... cuando aparecen personajes siniestros que pudiéndolo salvar, no lo hicieron. Porque dime tú, estimado amigo, aún suponiendo que la ideología de esos falangistas oriolanos fuese tan ultracatólica y conservadora que estuviera en las antípodas de las ideas progresistas de nuestro poeta universal Miguel Hernández, ¿No sabían ellos que Miguel era un hombre esencialmente bueno incapaz, de una mala acción? No les perdonaré jamás a estos fanáticos, malvados e ignorante, no haber movido un dedo por la vida del ilustre poeta.¿Tan vengativos eran como para dejar morir a un HOMBRE de la envergadura moral de MH?. Pero volvamos a tu estupendo trabajo, lo he disfrutado, y como he dicho antes, he conocido gracias a tu valioso libro detalles que desconocía de la vida de Carlos Fenoll, un buen poeta injustamente medio olvidado. Estoy seguro que Carlos te lo agradece desde el otro mundo igual que yo te lo agradezco también, pero todavía aquí, aunque ya no me falta mucho para el último viaje hacia la nada donde espero encontrarme con todos lo poetas que en el mundo han sido. Si no voy hacia la nada sino que Dios me premia con alguna clase de paraíso, espero que allí haya poetas en estado puro y no haya políticos corruptos, ni clérigos fanáticos, ni cobardes de esos que a Miguel "le dolían en los cojones del alma",gente perversa con olor a basura podrida. Porque en este caso protestaré para que me cambien de lugar. Por cierto que he descubierto una veta satírica muy interesante en Carlos Fenoll. Parece que también era un buen prosista pues la carta qie le escribe a José Sánchez Hernández (página 94 de tu libro) contiene un buen sentido del humor. Aunque sea humor negro. Eso del burro, la burra y los burritos sin pienso, tiene un gracejo muy simpático, una forma de describir el dolor con una ironía que lo hace más llevadero. Me ha gustado esa carta que lo pinta a Carlos más que muchas palabras. Si quieres llevar esta carta a tu blog, página web, o adonde quieras, puedes hacerlo. Y recibe un abrazo de tu amigo, autoexiliado voluntariamente, de momento, en Argentina, HILARION LILLO ROCHE. (Acúsame recibo, por favor)

jueves, 19 de abril de 2012

Hallazgo de un soneto perdido en antiguas publicaciones. Alude al milagro de la resurrección



Cristo en primavera - Presencia de Jesucristo en primavera

Te has acercado más, Suma Armonía,
y me deslumbras más, Blanca Luz Suma.
¡Qué cerca de tu beso, oh Suma Espuma!
y que sabor de Ti, Suma Ambrosía.

Has penetrado en la memoria mía
como lanza de sol en ciega bruma.
¡Eres Tú, Jesucristo! Te rezuma
la riente y gentil primavería.

¡Eres, Tú, Jesucristo, difundido
por el ámbito azul! ¿Quién no te advierte?
Huele todo a tu largo pelo ungido,

huele todo a tus manos; y aún más fuerte
llega un olor de Amor, de Gloria y Muerte
desde las rosas de tu cuerpo herido.

CARLOS FENOLL


NOTA.-
De este soneto solamente conocíamos dos titulos diferentes: "Presencia de Jesucristo en primavera" y "Cristo en la Primavera", no el texto, perdido en revistas locales de Semana Santa, sin aparecer en estudios posteriores, debido, creemos a la confusión existente al tener dos títulos como podemos ver en las siguientes ilustraciones, encontradas por Aitor L. Larrabide, de la Fundación Cultural Miguel Hernández, el 18-04-2012: Documentos que son todo un hallazgo, y que publicamos en Internet por primera vez.

IMPORTANCIA Y SIGNIFICACIÓN:
Este soneto forma parte del tríptico místico de poemas dedicados a Cristo por este sublime poeta.
El primero se titula "A Cristo", de 1942, alude a Cristo crucificado.
El segundo "Cristo yacente", de 1942
El tercero "Cristo en la primavera", cuya significación no es otro sino reflorecido en un Jesucristo resucitado en la Pascua de Resurrección. Es en primavera cuando se celebra la Semana Santa y cuando reflorece la vida. Y es la Resurrección donde reside la fe de los cristianos.

Poe ello insisto en que hemos descubierto a un gran poeta desconocido.



Revista Juventud Mariana (Orihuela), n 12, febrereo de 1950 p.17
La primera publicación está fechada por Manuel Molina en 1946, revistas Semana Santa Orihuela, pero no publicó el texto.


Revista Momento Semana Santa Orceliotana, Orihuela, 1954, p.31.

Poetas cristianos

"Ramón Sijé, en su vida de amor", por Carlos Fenoll



RAMÓN SIJÉ, EN SU VIDA DE AMOR

En la denominada calle de Arriba de Orihuela, vivió la única novia de Ramón Sijé hija de padres artesanos y hermana mía, hoy residente en la América del Norte.

Calle antiquísima, agobiada por un lado de sierra y por todos de tan numerosa gente como sólo acumula la pobreza; larga y recta, cegada a un extremo en cuyo ante fondo se levanta una arcada que sustenta el camerín de la virgencita Nuestra Señora María de Monserrate, hallándose, por cierto, la humildísima casa donde nació y creció el gran poeta Miguel Hernández.

Calle abigarrada y ruidosa, convertida tan pronto, hoy ya, en enlutado sagrario del corazón de mis recuerdos: vino a ella Ramón Sijé, recién nacido al amor, tras su estrella amorosa, Josefina. Sijé se enamoró profundamente, libre de preocupaciones sobre el porvenir económico, respondiendo solamente al fuerte impulso de su corazón y a la confianza en sí mismo respecto a la lucha por la vida, y Josefina fue, casi sin darse cuenta, despojándose de niñerías y hasta de quizás, algunas alegrías extemporáneas bajo la gran influencia espiritual de su novio. Así que se amaron muy armoniosamente cuando fueron en el alma, iguales.

Muchas frases y pensamientos de su Estudio sobre el Romanticismo los expresó Ramón Sijé, bruscamente, a lápiz sobre el mármol del mostrador de nuestra panadería, durante las horas de la noche –de siete a nueve--, rigurosamente, que disponía para su coloquio amoroso y que tantas veces le robamos Miguel Hernández y yo, transformándose el idilio en tertulia, el manso rumor confidencial en charla general y risa. Y allí, donde el alma, la mística olor del pan subsistía después de vendido, leyó sijé muchas cuartillas que luego constituyeron las más sabrosas páginas de su revista El Gallo Crisis. Cuando apareció con “El gallo de la libertad y la tiranía” de sus constantes desvelos –Corpus de 1934- se lo dedicó a Josefina con estas palabras: “A mi nena, este primer número de una revista que soy yo mismo: mi afán y mi trabajo”. Y en el número doble 3 y 6 –Pascua de Pentecostés 1935—la dedicatoria dice: “Muchos dolores me suponen esta obra, que parecer va a terminarse con estas páginas. Tú eres el gozo y el mío”.

¡Calle de Arriba!. Tan densa de humanidad durante el reinado del día, tan alta de espiritualidad –que una cristalina campanita de Santo Domingo rubrica al amanecer—cuando los astros te coronan: a Ramón Sijé, menudo, moreno, inquieto, que te llegó a amar porque en ti amó su corazón, se lo llevó, celosamente, la muerte. A Miguel Hernández, que era un vivo reflejo de ti, en su vida y poesía; que te llevaba en el corazón y la memoria de su influencia, de su adolescencia y de su tremenda y fecunda juventud, se lo llevó, violenta, la muerte. A Josefina, la novia eterna de Ramón Sijé, vino la ventura de su amor a buscarla y se la llevó, la vida.

Y hemos quedado solos tú y yo, Calle de Arriba...Y hoy que tantos pájaros cenicientos picotean mi corazón, he de besarte.



NOTA.
Mostramos la publicación en "Juventud Mariana", de Orihuela, nº 16, julio y agosto de 1950, p. 15. Aportación realizada por Aitor L. Larrabide de la Fundación Cultural Miguel Hernández.

Originarimante se publicó en la revista "Estilo" de Elche, en 1947.

"Elegía a Gabriel Sijé", por Carlos Fenoll de 1949.


"Cuando haya muerto, vosotros, los que me amáis, no llorad sobre mi tumba. Entended que mi vida sólo puede ser dichosa en el silencio, allegada de silencio y tierra: por eso no debéis llorar".

Esto pedías a cuantas te amábamos, Justino, en una página de tu libro "Del sencillo amor".

Pero tú has sido para mi corazón tan pródigo del tuyo, y iu sola presencia me alivió tantas veces el alma atormentada, tornándomela dócil y serena ante la vida, que si no hubiera llorado por saberte dichoso definitivamente, ni por el brusco desatarse de tantos lazos inefables que nos unían, 10 haría sólo por humano egoísmo.

Serías tú, quizá, antes de muerto, como la hermosa y triste luna deshojada de un paisaje solitario y romántico, o Como el sol velado de una tarde de otoño; como una cosa de suprema fragilidad, ternura y melancolía; parte integrante d>> esa belleza sobreña toral que ama ese algo indefinible, vago, misterioso, subterráneo a mi sangre, sobrenatural también... Y he llorado por eso. O sería quizá, después de. muerto, un camino de eterna soledad, sin árboles ni fuente; camino blanco y duro, aniquilador de todo humano amor, de toda humana esperanza..., y he llorado por eso... Pero, no; no lo sé... Te he llorado sin pensar por qué, por la misma fuerza ciega que produce el volcán, las flores y ta muerte.

NOTA.-
Gabriel Sijé, muerto el 20 de junio de 1946.
Se publicó en Juventud Mariana, "Rincón Literario", Orihuela año I, nº 7, septiembre 1949, p-9.
Hoja que publicamos gracias a la aportación de Aitor L. Larrabide de la Fundación Cultural Miguel Hernández de Orihuela.

martes, 17 de abril de 2012

UN ACTO SIMPÁTICO. DESPEDIDA DE MIGUEL HERNANDEZ, Ramón Sijé

Carlos Fenoll participó en recital de despedida a Miguel Hernández, el 28 de febrero de 1934.

En marzo de 1934 el mes fijado para emprender el segundo viaje de Miguel Hernández a Madrid. El 28 de febrero, sus amigo le ofrecen un homenaje de despedida, acto que describe en el siguiente e inédito texto de Ramón Sijé:

UN ACTO SIMPÁTICO. DESPEDIDA DE MIGUEL HERNANDEZ
Miguel Hernández, serio valor levantino, vuelve a Madrid. El Robinsón literario de España saludó con un grito de es¬peranza al delicado poeta que Hernández lleva dentro. Cumple, pues, a sus amigos el realizar este acto de reconocimien¬to y admiración.
Así rezaba el programa, sencillo y simpático. Y así fue el acto —reconocimiento y admiración—, que se celebró ante un grupo selecto y escogido en el salón de actos del Círculo de Bellas Artes, a la sombra del padre Rubéns y del padre Goya.
Unos aplausos: José María Ballesteros comienza a hablar familiarmente, construye el edificio de la literatura oriolana sobre tres columnas: Clavarana, Gea, Henández (¿Y Sarget, Ballesteros?... ¿Y Vd. mismo?, respeto su opinión, pero no la comparto).

Otros aplausos: Carlos Fenoll, poeta enlutado y blanco panadero, saluda líricamente a Hernández, al hermano; luego habla —o canta— con la voz del de Moguer.

Nuevos aplausos: Ramón Sijé va a pintar un retrato y a cerrar tres paréntesis —descentralización literaria, concepto de la poesía, valor psicológico de la epístola.
Comienza con la parábola del pozo, una parábola cuasi- wildeana, contraponiendo la potencia del pozo estético a la impotencia suya, del orador. Habla de la provincia y de Ma¬drid: de su centralismo literario y de la servidumbre de la poesía. Luego, emocionadamente, subraya sus relaciones y amistad con el poeta Hernández. Ramón Sijé se dispone a cerrar el segundo paréntesis. Galopa a grandes zancadas sobre bellos conceptos de Platón, Manzoni y Ortega, i Las vestiduras y el cuerpo de la poesía! Y eclécticamente mues¬tra su concepto de la poesía: eco intelectual de un sentimien¬to. Juan Ramón es un hito en la vida de nuestro poeta. ¡Abajo el regionalismo poético! ¡Elevad los espíritus y pron¬to! Miguel Hernández “emproa” hacia el universalismo, hacia la “incircunscritez”. Cierra, luego, su tercer paréntesis, men¬tando los epistolarios Valeriano y teresiano. Lanza por los cielos de Levante una estrella de siete puntas: sus altas —las del poeta, se entiende— cualidades sentimentales. Os pido por el poeta, tímido como Azorín, callado como Remy de Gourmont; campesino como Virgilio; sereno como Fray Luis. Os pido por él, que es pedir por Orihuela, tanto tiempo callada —cual dama viuda que no quiere nuevas bodas— en la literatura y en la Historia.
Al terminar, Miguel Hernández, casi llorando, abraza a Ramón Sijé. Éste envía las lágrimas, como florido ramillete, a la madre del poeta. Suenan calurosos aplausos —en este mismo mes se mató Larra, y también en este mes se cum¬ple el primer centenario del nacimiento de Goethe—, y Mi¬guel Hernández canta —entre emociones y pensamientos— versos de Rubén, Alberti, Medina, Nervo, Juan Ramón, Camín. Ramón Sijé lee finalmente la Muerte de Flor-de-Ro- cío, de Miguel Hernández, que el poeta escribió, recordandoa una hermanita suya difunta. Y termina el acto, sencillo, simpático. —R. S.— Alcance: El Ayuntamiento de Orihuela, a petición de nuestro querido compañero Serna, concedió 1 una pensión de 50 pesetas para que Hernández estudie y se depure en Madrid. Muchas gracias.

NOTA
Vicente Ramón, "Miguel Hernández", Gredos, 1973, pp. 139-141

martes, 3 de abril de 2012

Carlos Fenoll en LETRALIA de Venezuela.



Una nota mía sobre el centenario del nacimiento del poeta oriolano Carlos Fenoll (1912-1972) se ha publicado en la revista LETRALIA de Venezuela, nº 264 de 2 de abril de 2012, que dirige el prestigioso poeta y escritor Jorge Gómez Jiménez.


Ir a la página principal del número 264 de LETRALIA. Página donde aparecen otras noticas relacionadas con Vargas LLosa, Gabriel García Márquez, Henri Michaux, Nicanor Parra, Bram Stoker, Antonio Tabucchi, Antonio Cisneros, Rosa Montero. Juan José Sáer.