Carlos Fenoll, por Palmeral 2012

domingo, 26 de febrero de 2012

Juan Ramón Jiménez publicó "El Pasado" en "Silbo"






"...¿y no es nadie al ilusion?
J.R.J.


TODO el panado, libre
y grande. se desnuda
en esre ocaso grana,
como la mujer única

(¡Oh desnudez sin nombre,
apoteosis suma!)

Su corona, infitina
rosa de llana rubia,
más rica es que el fuluro,
mas que la aurora, lúcida.

(¡Nada será más bello
que tú, pasado, nunca!)

Se que lo he de encontrar
mas alia siempre, punta
de mar, cima de otra
tierra, en a gloría una.


(Inédito, 1936)

..........................

Esta publicación se debe a la sintonía ente Miguel Hernández y el poeta de Moger, que le pedirá la colaboración en forma de un poema para la naciente revista "Silbo", que saldría en mayo de 1936. El poema es "El pasado", y sería editado con dibujos de la pintora Maruja Mallo,

La guerra civil se interpondría para siempre entre los dos poetas, aunque por fortuna, Juan Ramón Jiménez no olvidaría nunca desde su exilio el valor del "estraordinario muchacho de Orihuela", un reconocimiento que se plasmaría en conferencias y en textos que todavía siguen haciéndose públicos.

Carlos Fenoll, inseguro de sus posibilidades poéticas, no supo aprovechar esta amistad. Miguel, por el contrario, se guardaba el orgullo y sí sabia haber amigos.
Debió ser una gran sorpresa recibiír un poema de uno de sus admirados poetas.

PAISAJE DE BELEN.- Vecino Carlos


(Ermita Virgen María de Monserrate en la calle de Arriba, Orihuela)

PAISAJE DE BELEN.- Vecino Carlos, vecino de la Virgen como yo; tu casa y mía ya está llena de líes y de ruedas. -Bajo la ropa, virgen, tendida de ventana a ventana, entre ellas las enaguas de mi novia, los pavos se comunican su canto y su arrogancia viuda a un silbo de mi lengua. Sus barbas, mocos, tíos y tracas de sangre, relucen, se menean, ascienden y descienden al sol y a las miradas de sus tutoras, hasta Noche Buena. -Vecino Carlos, ya empieza a oler tu horno a tortas, aunque no huela aún. A todo el mundo da un olor, espléndido pero no sustancia, avaricioso. Y los pobres pasan ante tu hermana y su olor y el olor a manteca y miel cocida con ojos de deseo. ¿Por quién? -Vecino Carlos, tu pala, tu remo de navegante en pan, tu pavo, tu calle, tu Virgen, te llaman. Y tú no estás aquí.

Miguel Hernández, publicado en "La Verdad" 7-12-1933

sábado, 25 de febrero de 2012

LA GENERACION OLECENSE DE 1930:





LA GENERACION OLECENSE DE 1930:
CARLOS FENOLL Y MIGUEL HERNANDEZ

En el año 1930 llegaron a editarse en Orihuela seis publicaciones periódicas, que yo sepa: "La lectura popular", "El pueblo de Orihuela", "Actualidad", "Voluntad", "Renacer" y "Destellos", todas ellas con un espacio para la colaboración poética. Como ya he dicho con igual motivo al principio, resulta obvio el cúmulo de oportunidades para una juventud con inquietudes literarias.
Carlos Fenoll era un joven panadero de 17 años cuando en 1929 comenzó a publicar sus versos en "El Pueblo de Orihuela". El horno-tahona que su familia tenía en la calle de Arriba se convirtió en cobijo de la tertulia sana y alegre, tocada por la gracia de la fecundidad, cuyos integrantes habrían de formar la generación oriolana de 1930. "La vida juvenil de Carlos Fenoll — dice Manuel Molina- estuvo consagrada al .verso... Fue en torno suyo, de su frente dorada por la creación y por el trabajo, donde se hizo escuela, proyectos y entusiasmos para futuras empresas. Carlos Fenoll era un poeta vital, un impresionista del candor inmediato" (24).
Esta primera etapa debió seramable y gozosa para el espíritu del poeta-panadero, a juzgar por la frescura y alegría que rezuman sus composiciones. Pero la guerra civil, la muerte de Miguel y de los hermanos "Sijé", acabaron con el exultante bullicio de su alma levantina para sumirlo en un estado de laxitud e íntimo dolor del que no se ha recobrado poéticamente. A raíz de estos trágicos sucesos dejó de escribir y poco después se trasladó a Barcelona, donde actualmente vive dedicado a su profesión.




Sus primeras composiciones —las que publica por los años 29 y 30 en "El Pueblo de Orihuela" y en "Actualidad"— tienen el mismo punto de arranque que las del primer Hernández: temas de inspiración popular y huertana; la ciudad y la vega y su entra¬ñable gente constituyen el manantial de su materia poética. La merienda de la pascua de monas en San Miguel, la feria de agosto, el madrigal ardiente de sencillo carácter popular y otros muchos temas del ambiente circundante están nimbados por una irradiante jocundidad, por una clara y sencilla alegría de vivir. También en esta primera época hay temas serios e incluso tristes. Forman, junto a los de carácter regionalista, la huella inevitable de la poesía inmediatamente anterior. Los numerosos ensayos que Fenoll intenta en el metro y en el esquema de la estrofa, junto a otros tipos tradicionales, son de indudable marca modernista y responden a una preocupación que se palpa en el ambiente por buscar nuevos rumbos y encontrar la auténtica expresión de una lírica esencial. José María Pina Brotons estudia en un artículo de entonces la distinción que existe entre poetas y rimadores (25).
En esta primera etapa el estilo de Carlos Fenoll se caracteriza por la claridad; su verso corre fluido llevado de la mano por la jovialidad misma del tema. Los poemas de la segunda época, los pocos que compuso a raíz de la tragedia, reflejan, con sus tonos sombríos, el cambio experimentado en el alma del poeta. La voz se hace más profunda y transcendental y se tiñe de una tristeza sin consuelo.
"Y ríos de oscuridad pasando furiosamente..."
Sobre su espíritu gravitan "las sombras de los seres que ha perdido".
De la mano de Carlos Fenoll, Miguel Hernández entra en las páginas de "El Pueblo de Orihuela" (26) y luego en las de "Actualidad" Sus primeros poemas tienen el mismo signo que los de su amigo el panadero. Frecuentemente surgen ya los atisbos de su próxima y genial maestría. Pocos meses después, Juan Sansano, con fina percepción crítica, lo presenta en "El Día", su periódico de Alicante. A este respecto es interesante hacer constar que es Abelardo Teruel uno de los primeros que en Orihuela se ocupan del pastor-poeta en letras de molde (27). En un artículo publicado en "Actualidad" a finales de octubre de 1930 (28), dice entre otras cosas: "Sansano ha presentado desde su periódico, estos días pasados, al pastor-poeta de Orihuela, Miguel Hernández, firma humildosa, que va apareciendo al pie de composiciones muy estimables". Y añade luego: "El verdadero descubrimiento de esa potencialidad productora lo ha hecho la juventud estudiosa de Orihuela, que ha abierto las columnas de sus órganos a esa gran inteligencia del mozo versificador, porque ha estimado justicieramente las facultades que en él se dan"… [El texto continúa]


"L poesía en la Vega Baja", José Guilén Garcia, II Asamblea Comarcal de Escritores, Instuto de Estudios Alicantinos, 1972. pp57-77

"REFLORECER", poema de nostalgia de 1952


Fruto de mi propio error
recojo mi sufrimiento
y con él sólo alimento
mi oscura vida interior.

Para aplacar su rigor
de corrosiva amargura,
no cerca, sino en la hondura
del alma de mi niñez
reencuentro la limpidez
de un manantial de agua pura.

Cerca, ni fuente, ni olvido:
nostalgia y desolación
de un mundo del corazón
que pudo ser construido.

Cerca, el fantasma abatido
que se llamó voluntad.
Y ríos de oscuridad
pasando furiosamente...

Cerca —la mirada ausente,
fría— la Fatalidad.
En medio del caos presente,
Señor, de mi íntimo ser,
yo veo en tu padecer
por mí, y en el mío ardiente,
como una rica simiente
pugnando en su internamiento.

Tráele a mi alma el momento
del reflorecer, Señor,
y enciende su nueva flor,
pura, en tus manos de viento.


Carlos Fenoll, Semana Santa, Orihuela 1952

viernes, 24 de febrero de 2012

Maruja Mallo colaboró con los 2 números de "Silbo"



(Maruja Mallo en su estudio de Madrid en 1936)

Gracias a la amistad amorosa entre Miguel Hernández y la pintora gallega surrealista Maruja Mallo de la Escuela de Vallecas, colaboró con sus dibujos en los dos números de la revista u hoja de poesía "Silbo" de Orihuela que dirigía Carlos Fenoll, equipo compuesto por Jesús Poveda, Gabriel Sijé, Ramón Pérez Álvarezm y la colabiración de su corresponsal en Madrid, Miguel Hernández, y económica de Alfonso Serna.
El 3º número no salió porque se estuvo esperando a Miguel a que viniera de Madrid, llegó el 29 de julio del 36. Ya habñia emoezado la guerra civil. En este número Miguel quería que se publicara en la primera página un poema de Vicente Aleixandre, y traía también un soneto -recomendado por Aleixandre- de un poeta novel sevillano ¿Luis Cernuda o Antonio Aparicio?. Por el afán carácter de Miguel y las colaboraciones que traía, creía que la revista era suya, de aquí debio surgir algunas discrepancias.


1).- Maruja Mallo (Maruja Gómez González) (nació en Viveiro, Lugo (España) el 5 de enero de 1902- Madrid 1995) era la cuarta de catorce hermanos.
Maruja Mallo es una artista de la generación de 1927 y es una de esas artistas de la llamada vanguardia interior española que cabe situar en algunos periodos de su producción en la órbita del surrealismo más canónico y sobre las que se realiza un rescate intermitente pero incompleto en colectivas de los años 70 y en monográficas de forma más reciente.
Su formación comenzó en Avilés, por los azares profesionales de su padre que era funcionario del Cuerpo de Aduanas, en la Escuela de Artes y Oficios y en estudios particulares. En Asturias comenzó a exponer antes de trasladarse a Madrid para completar su formación al igual que su hermano el escultor Cristino Mallo en la Facultad de Bellas Artes de San Fernando asistiendo al tiempo a la Academia Libre de Julio Moisés.
Su primera individual auspiciada por José Ortega y Gasset tuvo lugar en 1928 en los Salones de Revista de Occidente. Por entonces realizaba una obra en la línea de la nueva objetividad o realismo mágico en célebre fórmula del importante texto de Franz Roh publicado en 1927, con la serie de Verbenas y las Estampas que de dividirían en populares, deportivas, de máquinas y maniquíes y cinemáticas.
De su intensa colaboración con Alberti hasta 1931 quedarían los decorados del drama "Santa Casilda" (1930),testimonios en los libros "Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos" y en "Sermones y moradas". Por esos años –según Cyril Brian Morris- Alberti parecía poner en palabras lo que expresaba con el pincel Maruja Mallo, a ella dedicó El ángel falso de Sobre los ángeles. Son l os años de la serie Cloacas y campanarios cercana a los planteamientos de la Escuela de Vallecas de Alberto Sánchez, Benjamín Palencia, Miguel Prieto, Souto, Rodríguez Luna y Eduardo Vicente de la que formó parte.

Pablo Neruda publicó en el nº 2 la revista oriolana "Silbo"



Oda Tórrida


Venid con vuestro cargamento de direccíones rojas,
veranos duros, permanentes, agrios de estas zonas de
la tierra,
cargad sobre mis seines sacos de sudor blanco,
cegadme de luz loca, de relámpagos viejos,
heridme el corazón con vuestros besos de brasa y vidrio,
entrad en mis materias intestinales, mordiendo
mi blando ser interior con alimentos devoradores,
pimienta, ají, jengibre, marisco, nueces ardientes,
alimentos que atenazan como cangrejos y aún
corred, zona infinita, vuestras influencias líquidas,
en mi garganta extrañamente exasperada,
vuestros espesos manantiales de azúcar,
vuestros infinitos espermas, oh, tierra creadora de la vida,
vuestros petróleos sutiles mezclados a la orina de las bestias salvajes,
el barro apocalíptico de los búfalos y el lodo fino de los arrozales,
el té y la lluvia del monzón y el rocío entre las orquídeas,
oh, tierra de los infiernos reunidos,
cielo mío,
junta desde luego tus sólidos en mi alma,
tu suelo exorbitante y tenaz,
tus piedras capaces de nutrir, y aun
la raíz de tus minerales, la piel y el cuero de tus bestias,
las uñas y el pico de tus vivientes pájaros,
la sed de tus intrumentos, el sonido
oscuro, turbador del trueno en tu ceilo,
tu lento vital silencio como alcohol o ácido,
y tus cifras secretas de muerte y permanencia
entierra en las pasajeras tierras de mi alma.

Pablo Neruda (1), Isla de Java, 1929
(Publicado en Revista del Pacífico. Santiago, No. 1, junio de 1935 y Silbo en 1036).


Torrid Ode


Send me containers of red directions,
summers all-scorching, the world's sourest fruit trees,
pack my feelings under bags of clear sweat,
blind me with radiant light, with ancient lightning,
corrode my heart with searing coal or ceramic kisses,
slash into my intestines, ripping away
at my soft inner being like food that hungers for me,
peppers, chilies, ginger, mollusks, burnt walnuts,
food that tears at me like crabs & still
flows on, soil without end, slurry after slurry,
into my oddly irritated throat,
your gooey sources of sugar,
endless streams of sperm, oh, progenitor of earthly life,
sublime concoctions of oil, the urine of bestial savages,
the buffalo's end-of-the-world mud & rice paddy slush,
tea & moonsoon rain & dew on the orchids,
earth of hellish reconciliations,
my sky,
blend my soul with your substances,
your exorbitant & stubborn soil,
your nourishing stones & still more --
your mineral roots, the skin & fur of your animals,
the claws & beaks of your tireless birds,
your demented instruments, the dark
noises, as disturbing as thunder in the sky,
your silence, languid & lively, like alcohol or acid,
and the secret numbers of death & longevity
buried in the ordinary earth of my soul.


Pablo Neruda, Java, 1931
Translated by Greg Simon

Esta publicación en la revista u hoja de poesía "Silbo" de Orihuela dirigida por Carlos Fenoll, se debió gracias a la mediación en Madrid de Miguel Hernández.

1)Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto, Pablo Neruda (Parral, 12 de julio de 1904 - Santiago, 23 de septiembre de 1973), fue un poeta y militante comunista chileno, considerado entre los mejores y más influyentes artistas de su siglo, siendo llamado por el novelista Gabriel García Márquez «el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma».[1] También fue un destacado activista político, senador, miembro del Comité Central del Partido Comunista y precandidato a la presidencia de su país. Entre sus múltiples reconocimientos destacan el Premio Nobel de Literatura en 1971 y un Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Oxford. En palabras del crítico literario Harold Bloom, «ningún poeta del hemisferio occidental de nuestro siglo admite comparación con él»,[2] considerándolo uno de los veintiséis autores centrales del canon de la literatura occidental de todos los tiempos.


(Pablo Neruda y Maruja Mallo en playas de Chile en 1945)

Maruja Mallo también colaboró con viñetas en la revista "Silbo".

Carlos en el libro de Molina "Miguel Hernández y sus amigos de Orihuela" de 1969


(Copia del original conservado en la Fundación Cultural Miguel Hernández de Orihuela)


(En la foto de derecha a izquierda: Gaspar Peral Baeza, el editor Angel Caffarena Such, el pintor Pérezgil y Manuel Molina, las chicas son desconocidas. Archivo de Gaspar)


En la página 71 de este libro es donde Manuel Molina escribe que en noviembre de 1938 Carlos Fenoll, Poveda y Molina "arribaron" en la Alianza de Intelectuales encontramos a Miguel Hernández que vivía allí junto a otros escritores del campo republicano, "nos presentó a Rafael Alberti, a Maria Teresa León, a Emilio Prados y a Antonio Aparicio...(Hecho desmentido por Jesús Poveda)


Continúa el relato del último encuentro con Miguel:

Nuestro último encuentro fue al principio del otoño del año 1939. Mi hermana mayor me dijo que Miguel había estado en mi casa (1) preguntando por mí y que tenía prisa por llegar a Cox, donde estaban su mujer y su hijo. Al día siguiente, a primera hora, salí para Orihuela, donde comuniqué a Carlos Fenoll la noticia. Nos pusimos de acuerdo y partimos al mediodía para Cox. Cuando llegamos, Miguel dormía, la siesta. Después de los abrazos de rigor, de unas ensaladas y unos vinos, le preguntamos a Miguel qué era lo que pensaba hacer. Nos dijo que había estado más de cuatro meses en una cárcel de Madrid [Torrijos] y que había salido libre y sin ninguna denuncia, que ahora pensaba dedicarse a trabajar la tierra. "Por lo pronto nos dijo—, mañana voy a Orihuela a ver a mis padres de la calle de Arriba y a los de la calle Mayor" (Estos últimos eran los padres de los Sijé, que él quería tanto como a los propios.) (2) Nosotros, Fenoll y yo, tratamos por todos los medios posibles de disuadirlo de que fuera a nuestra tierra, de que hiciera todo lo contrario, que se alejara lo antes posible y cuanto más lejos mejor. No hubo manera de convencerlo. Decía que él no era un criminal, que él no se había metido con nadie, qué nadie podía tener interés en hacerle mal. Estuvimos luchando toda aquella tarde, toda aquella noche, vísperas de su santo (3).
A la mañana siguiente, Carlos Fenoll y yo partimos para Alicante y él para Orihuela. Unas horas después fue detenido en su pueblo, maltratado y procesado. Una lluvia de denuncias calló sobre él. Fue trasladado a Madrid a primeros de diciembre, junto con un voluminoso...


1) Lo que que da a entender Molina es que Miguel estuvo buscándole en Alicante, el dia 9 marzo salio Miguel de Madrid hacia Cox.
3) Carlos después de la guerra estaba desparecido y es poco probables que fuera con Molina a ver a Miguel al Cox. Ha haber sido así, Miguel les hubiera escrito cuando decía "paso más hambre que el perro den unciego" no se hubieran librado de acusarle de malos amigos y de escrir sus nombres en las cartas deseperadas que escribiera Miguel en el sótano del Seminario de San Miguel a Josefina. "Quiero saber si algún amigo ha tenido la ocurrencia de contestar a mis cartas y a mi petición" (octubre de 1939). Era Gabriel Sijé que se quedó esperandole en la comisaría.
Por lo tanto Carlos se libra de esta insinuación de falta de ayuda amistosa.
4)Como se ha demostrado documentalemnte por el Sumario 4.487, gracias a "El otro sumario de Miguel" de Enrique Cerdán Tato, Miguel fue detenido el día 28 de septiembre, no el 29 día de su onomástica, como figura en el atestado. Por lo tanto este supuesto encuentro no sucedió la víspera de su santo.



Por lo tanto toda investigación futura sobre la detención de Miguel en Orihuela, si quiere ser rigurosa debe rectificarse y cambiarse por el día 28 de septiembre, según declaración ante el subinspector Hermenegildo Riquelme García, al dia siguiente se entregó al detenido junto a las diligencias al Sr. Juez Militar Luca Girona, quien le tomó declaración el día uno de octubre.

..............Sobre la tahona de la calle de Arriba............

En la trastienda inmediata estaba la amasadora, y más adelante, a más alto nivel, la antesala del horno. A la derecha, una escalerilla que subía al alcabor, y antes de llegar a él, un descansillo que fue la primera tribuna de Miguel Hernández, de Ramón Sijé, de Carlos Fenoll, de José Murcia Bascuñana y de Jesús Poveda. Justino Marín y Adolfo Lizón, demasiado ocupados en sus estudios, no se acercaron por este lugar, no participaron directamente de la tertulia del panadero Fenoll.
En esta tertulia se reúnen un panadero, un pastor, un estudiante, un molinero y un oficinista. Miguel Hernández ha llegado hasta allí por vecindad, por afinidad, por amistad; Ramón Sijé [murio el 24 de diciembre de 1935], atraído por el amor a Josefina Fenoll, con su vuelo mágico y voz de colmena cantariña; Jesús Poveda, el oficinista [en el juzgado], por curiosidad, y el molinero, por escapar del molino.
Pero el imán poderoso, el que une con la fuerza de la gracia y la sal de un poeta de raíz pueblerina, es Carlos Fenoll, el que hace posible el milagro. Allí está él, centinela siempre de sus quehaceres y labores artesanas, mano derecha de la madre viuda, oficial y jefe del trabajo, al pie del fuego.
Pero su ánimo es tan grande como su vocación de poeta. Con el calor al cuello, con las manos en la masa, con el cuchillo, la hierba seca, la leña rasposa, Carlos no cesa de crear sus fantasías, de contar sus chistes, de cantar sus versos improvisados entre pan y pan, remando nube encendida, cargando con la tabla de arracimados corderillos blancos, olorosos, huella invisible de Dios en el vaho tiemísimo de la tarde de estío, regalo de la brisa.
Entre un enjambre de niños está Efrén, el varón menor de la casa, que hace pinos de comerciante, de donjuán, de trovero. Con el tiempo, él será el encargado de cerrar, más que la puerta, la esencia de este templo inmortal.
(1969: 18-19)


......................Detalles de la semblaza de Carlos Fenoll....

Después —ya mozo de pala-, mientras el calor en conserva levantaba el rubor del pan, Carlos —adolescente ávido— deletreaba el periódico "ABC", que se recibía diariamente en la tahona. En la boca del horno, "remando nube encendida", laborando la pasta de harina, modelando la ubre del primer alimento del hombre, ciñendo, heñiendo la materia esencial, cuidando del proceso de la transformación hasta la costra, transcurren las primaveras de esta criatura.

Para un joven con curiosidad, con deseos de saber, nunca falta un rincón donde se amontonen libros resecos y amarillentos, donde, junto a un tratado mercantil, se pueda encontrar a Bécquer, Villaespesa, Campoamor o Rubén Darío. Carlos dio con ellos y con otros de la época. Entonces era frecuente en revistas semanales una página floreada, ramificada en pálidos colorines con versos otoñales y gacelinos, donde a la manera rubeniana se repetían los tópicos más insustanciales de nuestra lengua. Pero Carlos Fenoll se liberaba pronto de estos "maestros". Conoce de cerca al "Vicenterre", un vecino pastor que hace versos, y empieza a frecuentar su taller. Un pastor que lee mucho y escribe a veces a la sombra de un árbol mientras pacen las cabras del ganado paterno.

Otra versión del encuentro entre Carlos y Miguel, según Vicente Ramos


(Vicente Ramos y Pérez)

Otra versión del primer encuentro entre Carlos y Miguel, según Vicente Ramos en la edición de Gredos de 1973 es la siguiente. Vicente Ramos tuvo amistad con Carlos Fenoll, Meses antes de la muerte de Justino Marín, en 20 de junio de 1946, Vicente, Molina y Carlos entuvieron visitándole en la calle Mayor 27, donde vivía.

En la Casa del Pueblo [Calle Barcala nº 38 de Orihuela], y con toda probabilidad en 1928, se conocieron Miguel Hernández y Carlos Fenoll, vecinos, por añadidura, de la misma calle. De inmediato los dos jóvenes —Miguel, con dieciocho años; Carlos, con dieciséis— se unieron en fraterna amistad.
Carlos, al igual que su padre, tenía facilidad para la versificación; Miguel ansiaba hacer teatro. Pero, al poco, éste, influido por aquél, comenzó a escribir poemas. A la par, se intercambiaban libros de Vicente Medina, -de José María Gabriel y Galán, de Juan Sansano...; se leían mutua y críticamente los versos propios y, juntos, ofrecían recitales bien en el Círculo Católico —especialmente, con motivo de la fiesta de San José—, convocados por el Consiliario don Luis Almarcha, o por el también sacerdote don Ramón Barber Marco, o ya en la Casa del Pueblo, rectorada entonces por don José Cubí.
Naturalmente, ensanchan poco a poco el ámbito de sus lecturas: Marquina, Villaespesa, los hermanos Alvarez Quintero, volúmenes de la colección teatral «La Farsa», Rubén Darío, Cervantes, Antonio Machado, Gabriel Miró, Juan Ramón Jiménez... Y Miguel pasa largas, felices horas, con Carlos en la tahona de éste, alimentando ilusiones y soñando versos.
El año 1929 señala la aparición del primer poema de Carlos Fenoll: el titulado Canto al nuevo jardín oriolano, que podemos leer en el semanario «Actualidad», de fecha 6 de junio.
Miguel Hernández no publica hasta el 13 de enero de 1930, y lo hace en las páginas de «El Pueblo de Orihuela» con su trabajo "Pastoril".
Pero, días antes, Carlos anuncia por vez primera a sus paisanos la presencia del poeta Miguel Hernández, mediante su poema La sonata pastoril, que lleva la siguiente dedicatoria: «A Miguel Hernández, el pastor que, en la paz y el silencio de la hermosa y fecunda huerta oriolana, canta las estrofas que le inspira su propio corazón», se trata de “La sonata Pastoril” en “El Pueblo de Orihuela”. el 30 de diciembre de 1929].

Los versos que descubrieron a nuestro gran poeta dicen como sigue:
Cuando la tarde declina
y el sol va perdiendo el brillo
tras de la parda colina,
se siente la sonatina
de un alegre pastorcillo.


El trabajo con cierto talante modernista de Carlos Fenoll, en el que dulce y gozosamente pregona el nacimiento de un nuevo poeta en Oleza, lo acogió don Luis Almarcha en «El Pueblo de Orihuela», de fecha 30 de diciembre de 1929, en las mismas páginas, donde, gracias al mismo mecenazgo, apareció, el 13 de enero siguiente, el poema Pastoril, que inició la obra de Miguel Hernández:
Junto al río transparente que el astro rubio colora y riza el aura naciente, llora Leda la pastora. De amarga hiel es su llanto. ¿Qué Hora la pastorcilla?




……………Enredo sobre la tertulia de la tahona, escrito por lo que le había contado manuel Molina:

A nuestro criterio, el tercer y definitivo paso para la total constitución del Grupo de la Generación Olecense de 1930 fue la amistad entre Carlos Fenoll y Ramón Sijé, lograda a través de Miguel Hernández [Según Poveda fue él quien presentó Sijé a Carlos]. Luego, sin tardanza, se iniciaron las tertulias en la tahona de Fenoll, engrosadas más tarde con la presencia del oficinista Jesús Poveda, del molinero Jesús (sic)[José] Murcia Bascuñana, Antonio Gilabert Aguilar, primo de Miguel; Efrén, hermano de Carlos, y Manuel Molina.
[Manuel Molina se agregó por su cuenta en una inexistente tertulia, porque consiguió sacarle a Carlos en una carta que él fue el benjamín del Grupo Silbo]
(Gredos 1973.

jueves, 23 de febrero de 2012

Carlos acompañó a Miguel a Elche para recoger el único premio que de poesía que le dieron


Con su nueva máquina de escribir de la marca Corona portátil que le vendió Eladio Belda a plazos por trescientas pesetas, fue el instrumento para que Hernández escribiere “Canto a Valencia”, que envía al concurso convocado por el Orfeón Ilicitano, las bases las había leído en la revista Destellos de Orihuela, a finales de marzo de 1931 recibe la noticia de que su poema ha sido premiado con el primer premio, con el telegrama en su mano temblorosa se lo enseñó a Carlos Fenoll. Era el tercer aniversario del Orfeón Ilicitano por el se organizó un certamen literario "con el objeto de rendir el más merecido tributo a Valencia". Constaba de 138 versos, al que le puso el título de "Canto a Valencia" y que presentó con el lema "Luz..., Pájaros..., Sol...".

En el semanario "El Ilicitano", órgano periodístico de la sociedad artística de Elche, del 5 de abril 1931 de ese año aparece en su portada el fallo del jurado y se constata la reunión del 25 de marzo del jurado compuesto por Manuel Pomares Ceva, Antonio Serrano Hernández, Pascual Pastor Maciá y Amador Blasco decidieron los galardones del certamen literario. El concurso había recibido, sobre todo, trabajos desde Valencia, Alicante, Elche y Orihuela.
El poema ganador de un joven Miguel Hernández dedicaba mucho espacio y sensibilidad al paisaje y las gentes de la zona del Levante en la que tenía protagonismo destacado Valencia, el Mediterráneo, Alicante, el Segura, Murcia y, especialmente, Elche, donde a lo largo de 16 versos se encajaba con hábil delicadeza desde un gran bosque de palmeras hasta el Domingo de Ramos, el Huerto de Cura y la Dama.
La noticia también apareció en el nº 11 de Destellos de 15 de mayo con la siguiente nota:
"Miguel Hernández (el pastor poeta) y Antonio Mateo han sido galar¬donados con el primero y el tercer premio respectivamente en el Certamen Literario organizado por la Sociedad Artística 'Orfeón Ilici¬tano. Destellos felicita con entusiasmo a los jóvenes poeta oriolanos, y se congratula de que muchachos como Hernández, colaborador de esta revista, y Mateo, hayan obtenido "tan resonante triunfo".
(“La Orihuela de Miguel Hernández”, José Sánchez Balaguer, 2011, p. 109)

Así lo relata el propio Carlos en carta a Francisco Martínez Marín carta de 9 de marzo de 1951:

“El Canto a Valencia —no estoy muy cierto de que se titulara así— se lo premiaron en Elche. Cuando recibió el telegrama donde le notificaban tan fausto acontecimiento, saltó materialmente de alegría, y agitando el azul y leve papelito en su mano ruda, como hecha de corteza de olivo, con un fulgor de júbilo en sus ojos impresionantes, me decía: ¡Mira Carlos, mira! ¡Me han dado el primer premio en Elche! ¡Viva la poesía, y yo y tú! Con los dineros que recaudó de la leche aquella noche alquilamos un detonante Ford [con el dinero obtenido ese día de la venta de la leche] y llegamos a la ciudad de las palmeras a las doce y pico. Todo silencioso y desierto... Preguntamos a un sereno —¡Che, oiga— la dirección, o mejor dicho, por dónde caía la dirección del Secretario del Certamen. Después de mucho andar, desandar, llamar, molestar —tal era nuestra impetuosa, nuestra impaciencia y brava ingenuidad—, nos dijeron que el premio no se podía entregar aquella noche, a aquellas horas. Que lo mandarían. Decepción... —Pero ¿qué es el premio, en metálico?— quisimos saber —No; un objeto artístico...» ["una magnífica escribanía -estuche para plumas y un tintero- de plata], según consta en el acta del jurado del certamen. Sí, fue un pobre objeto y aún más pobre como obra de arte: una escribanía. A los dos o tres días fuimos a venderla para restituir a su padre «los cuartos de la leche», y aún nos faltaron cuatro pesetas...”

Para reparar la falta del dinero de la leche a su padre, vendieron la escribanía de plata, e incluso así faltaría dinero, que seguramente recurriría al bolsillo de carlos que no le negaba ningún tipo de ayuda.